lunes, 28 de diciembre de 2015

¡Cuidado!


¡Cuidado!

...A veces nos dicen que para enamorar a esa persona debes hacerle reír, pero no es así, la mayoría de las veces te enamoras tú al ver reír a esa persona. La piel se eriza al rozar su piel. Llega a tapar esas heridas, ahuyenta las dudas. Pasa el tiempo, y se atraviesa en tu vida el momento aquel cuando quieres huir de todo eso porque los miedos acechan, pero ¿Qué pasa? algo te detiene al verle. Sí. Esa intensidad en su mirada al decir ese conjunto de palabras que te encantan escuchar viniendo de su voz, es ahí cuando respiras profundo y sonríes idiotizado, mientras le respondes: "Yo también te amo, mi amor". 

¡Cuidado!, porque puede tomar todo de ti si lo permites, puede dejarte sin nada tuyo, todo le va a pertenecer y tu estarás encantado de que así sea. Tiempo, el tiempo les jugará una broma eterna, pasará lento cuando no quieran y cuando deseen detenerlo NO podrán. Es mentira cuando dicen que el tiempo se detiene en un beso o un abrazo. El tiempo corre cuando se disfruta. 

Su amor no será olvido, se volverá necesidad y harás lo posible por estar. Apagarás sus ojos y encenderás su corazón. Cuando ese momento llegue, podrás saber transportarte a otro mundo y conocer otro cielo. Los recuerdos no serán pesar, y... ¡Cuidado! Porque te convertirás en el hombre más dichoso del mundo y Ella se convertirá en la única mujer que exista para ti en él. 
Ella repetirá ese conjunto de palabras que te encantan escuchar viniendo de su voz y al apreciar fijamente su mirada, podrás ver que tú te has convertido en el único hombre que existe en su mundo. 

¡Cuidado, amigo mío!, porque es ahí en donde sabrás que perteneces al mundo de una mujer y ella ama que formes parte de él.